ZITROPRONT

Azitromicina 500 mg

La azitromicina es utilizada para tratar ciertas infecciones del tipo de la bronquitis; neumonía; y enfermedades de transmisión sexual (ETS). Además, la azitromicina ha sido utilizada de manera segura y efectiva para el tratamiento de infecciones pediátricas entre las cuales se encuentran: faringitis y amigdalitis, otitis media, infecciones del tracto respiratorio e infecciones de la piel y otros tejidos blandos. La azitromicina pertenece a una clase de medicamentos llamados antibióticos macrólidos. Funciona al detener el crecimiento de las bacterias. Los antibióticos no tienen ningún efecto sobre los resfriados, la gripe y otras infecciones virales.

La Azitromicina ,así como sucede con eritromicina y otros macrólidos, se han informado raramente reacciones alérgicas graves incluyendo: angioedema y anafilaxia (raramente fatal). Alguna de estas reacciones con ZITROX se presentaron con síntomas recurrentes y requirieron un período más prolongado de observación y tratamiento.
En pacientes con deterioro hepático leve (clase A) a moderado (clase B) no existe evidencia de un cambio
marcado en la farmacodinamia sérica de azitromicina comparada con aquellos que tienen función hepática normal.

La utilización de este producto está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad a azitromicina, eritromicina u otros antibióticos macrólidos, a antibióticos ketólidos o a cualquier componente de la
formulación.

Es bien tolerado, al igual que los demás macrólidos, mostrando escasos efectos secundarios a dosis terapéuticas. Los más frecuentes son malestar gastrointestinal (náuseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea, flatulencias) y elevación de enzimas hepáticas aminotransferasa sin trascendencia clínica

En faringitis una dosis de 500 mg, al día durante tres días suele ser eficaz. En amigdalitis, sobre todo las supuradas, se debe alargar el tratamiento a cinco días (1 comprimido al día durante cinco días). En bronquitis, bronconeumonías y neumonías, otitis media y sinusitis, suele ser eficaz la pauta de tres días (500 mg al día tres días). En uretritis no gonocócica es muy eficaz una sola dosis de 1 g en una sola toma. En sífilis, en alérgicos a la penicilina se ha empleado con éxito una dosis única de 1,5 g vía oral. En inflamación o infección del tejido que rodea a la muela del juicio lo recomendable es una dosis de 500 mg por 3-5 días como máximo.

Con Antiácidos: En un estudio farmacocinético que investigó los efectos de la administración simultánea de antiácidos con azitromicina, no se vio ningún efecto sobre la biodisponibilidad general aunque las concentraciones séricas máximas se redujeron en aproximadamente un 25%. En pacientes que reciben tanto azitromicina y antiácidos, los medicamentos no deben tomarse simultáneamente. Cetirizina: En voluntarios sanos, la administración concomitante de un régimen de 5 días de azitromicina con cetirizina 20 mg en estado estable, no provocó una interacción farmacocinética ni cambios significativos en el intervalo QT. Didanosina (Dideoxiinosina): La administración concomitante de 1200 mg/día de azitromicina con 400 mg/día de didanosina en 6 sujetos VIH-positivos, no pareció afectar la farmacocinética en estado estable de la didanosina en comparación con placebo. Digoxina: La administración concomitante de antibióticos macrólidos incluyendo la azitromicina con los sustratos de la glicoproteína P tales como la digoxina, se ha informado que resulta en el aumento de los niveles séricos del sustrato de la glicoproteína P. Por lo tanto, si la azitromicina y la digoxina se administran concomitantemente, se debe considerar la posibilidad de la elevación de las concentraciones séricas de digoxina. Zidovudina: Dosis únicas de 1000 mg de azitromicina y dosis múltiples de 1200 y 600 mg de este azálido han tenido poco efecto sobre la farmacocinética del plasma o la excreción urinaria de la zidovudina o su metabolito glucurónido. Sin embargo, la administración de azitromicina aumentó las concentraciones de zidovudina fosforilada, el metabolito clínicamente activo en las células mononucleares periféricas de la sangre. El significado clínico de este descubrimiento no está claro, pero puede ser benéfico para los pacientes. La azitromicina no interactúa significativamente con el sistema citocromo P450 hepático. No se cree que esté sujeto a interacciones farmacocinéticas, como se ha observado con la eritromicina y otros macrólidos. La inducción o inactivación del citocromo P450 hepático vía complejo citocromo-metabolito no ocurre con la azitromicina. Ergotamínicos: debido a la posibilidad teórica de ergotismo, no se recomienda el uso de la azitromicina con los derivados ergotamínicos. (Ver sección considerar la administración concurrente de estos fármacos. Si la administración concomitante de estos fármacos es necesaria, los niveles de ciclosporina deberán ser monitoreados y ajustados conforme sea necesario . Metilprednisolona: En un estudio de farmacocinética, hecho en voluntarios sanos, la azitromicina no tuvo un efecto significativo en la farmacocinética de la metilprednisolona. Midazolam: En voluntarios sanos, la administración concomitante de azitromicina 500 mg/día durante 3 días no mostró cambios clínicamente significativos en la farmacocinética y farmacodinamia del midazolam 15 mg en dosis única. Nelfinavir: La administración concomitante de azitromicina (1200 mg) y el nelfinavir en un estado estable (750 mg, tres veces al día) produjo un incremento en las concentraciones de azitromicina